Dilación de pago a los agricultores

El Universo – Alfredo Saltos

En días pasados se realizó en la sede de la Unión Nacional de Cañicultores una reunión especial de afiliados que analizó la persistente mora en el pago a los sembradores de caña de azúcar, ni siquiera se ha cumplido con los abonos paulatinos que los industriales se comprometieron a realizar, pronto llegará una nueva zafra y no se registra la cancelación total. No faltaron discrepancias entre los asistentes no en cuanto a la consecución del objetivo central, sino en el nivel de vehemencia a imponer en el justo reclamo. Unos insistían en hacerlo con mayor intensidad, propia de la lucha campesina, en tanto que otros abogaban por imponer más prudencia.

El comportamiento de la cadena azucarera ecuatoriana era ejemplar, existía un saludable entendimiento entre sus integrantes, tanto que industriales y agricultores adoptaron un nivel de precio de la caña equivalente al 75% del valor del producto final ex ingenio, sucesivamente oficializado por acuerdos del Ministerio de Agricultura desde el año 1988, en todos ellos se establecía un plazo de pago de hasta 30 días, luego de lo cual se reconocerán intereses a la tasa máxima oficial, lo cual ha sido sin misericordia irrespetado con grave daño personal a los cultivadores e irreversible impacto a la futura producción. Las otras ramas agrícolas aspiran a alcanzar la vigencia del mismo tratamiento, con el fin de acercar equitativamente lo que reciben los campesinos con lo que pagan los consumidores. Recordamos que un buen número de arroceros han denunciado que llevan cuatro meses de haber entregado sus cosechas a la institución estatal (UNA) que les compró sin recibir lo que corresponde por ellas.

Estas conductas son calificadas por la Unión Europea como prácticas comerciales desleales, razón para que sus organismos administrativos y legislativos propongan al Parlamento Europeo una directiva vinculante de condena y sanción que proteja al eslabón más débil de la cadena alimentaria, los productores, con énfasis en los pagos con retraso. Chile, al que se ejemplariza como practicante del libre mercado, el 19 de enero pasado promulgó su ley sobre el mismo tema que va mucho más allá de la propuesta europea, señalando intereses por facturas impagas luego de 30 días, pero si el deudor es alguna entidad estatal, los ejecutivos a cargo estarán sujetos a responsabilidades administrativas.

La mora que afecta a los sembradores de caña dulce es extensiva a todos los productos agropecuarios en la mayoría de países latinoamericanos y hasta en algunos desarrollados, como ciertos estados que integran la Unión Europea, donde se califica como inadmisible este hecho, entre otras consideraciones porque los cultivos requieren permanente y oportuna atención, pues es imposible dejar de ejecutar las labores de campo y son indetenibles los procesos agrícolas una vez puestos en marcha; así por ejemplo, la fertilización tiene que efectuarse en tiempos precisos, las plagas y enfermedades deben ser controladas en su momento, además los cultivos y sus cosechas son por naturaleza perecederos.

Las autoridades ecuatorianas no han sido capaces de hacer respetar las disposiciones de protección a los agricultores, no por ausencia de leyes sino por falta de voluntad política para ejecutarlas sin temor, dubitaciones y miramientos.

Fuente: El Universo