La pelota Nacional busca a su selección para el Mundial

La Hora: 

Desde el tiempo de los Incas, la pelota nacional ha sabido mantenerse dentro de la cultura ecuatoriana.  Nació en el norte andino del Ecuador, en la provincia de Carchi, y logró expandirse a lo largo de las provincias nacionales. Considerado el deporte más autóctono del país, la escuadra nacional se prepara para acudir al Mundial de Bélgica programado para el próximo año.

La Selección Nacional aún no ha sido escogida, por lo tanto, habrá que esperar para saber quiénes serán los que representen al país. Julio ‘Polo’ Mejía es el entrenador de la Selección de Pichincha en pelota nacional. Para él “es necesario organizar un torneo nacional para escoger a los mejores jugadores para el mundial”. Ante cualquier pronóstico negativo, la pelota nacional aún se sigue jugando. En Quito es donde se sitúan la mayor cantidad de jugadores.

Como antesala a la Selección de jugadores para el equipo nacional, una nueva edición del torneo interparroquial de pelota nacional se llevará a cabo en Guayllabamba.

Para Mejía “esta es la oportunidad para ver quién está mejor y quién está peor”. “Cuando veo que un ‘guambra’ está bien le digo que se le quiere tomar en cuenta para la Selección de Pichincha y se le pregunta si quiere participar”, agregó.
La actividad 
El actual torneo interparroquial está compuesto por ocho equipos de: Pomasqui, Calacalí, Nono, Puembo, Calderón, Gualea, Nanegalito y el anfitrión Guayllabamba.

En la parroquia Pomasqui, norte de Quito, la pelota nacional es un deporte tradicional y muy querido por las personas mayores. Según Francisco Carrera, delegado de la asociación de pelota nacional de Pomasqui, su parroquia “es la cuna de los mejores jugadores de este juego”.

El equipo ha salido victorioso 18 veces dentro de los torneos interparroquiales y han conseguido por 2 ocasiones el subcampeonato.

Conscientes de su valía, el equipo tiene en sus filas a Johnny el ‘pañalín’ Mora, considerado como el “mejor del país” por parte de sus compañeros. Mora llegó a la Sub 25 de la Selección de Pichincha a la edad de 14 años. Para él “se juega con la parroquia por el amor a ella, no por tener algún beneficio personal o por fines de lucro”.

Dentro de la parroquia, la pelota nacional es un juego muy fraternal. No importa ser rivales durante un tiempo; antes y al final de cada juego, todos son amigos. Para Francisco Carrera, el lema del equipo está bien definido, “los que vestimos la camiseta no jugamos por nombre, jugamos por el pueblo”.

Por otro lado, en Calacalí se están buscando métodos para que reviva este tradicional deporte. Fulton Bahamontes, jugador de Calacalí y vicepresidente de la Asociación de Ligas Rurales, señala que se intenta incentivar constantemente el juego de la pelota. Para él es importante mantener activos a los equipos dentro del torneo. “Se buscará jugar incluso una copa consuelo entre los equipos eliminados para que continúe el afán del juego”, agregó.

Mientras tanto, en Puembo, la actividad es más recurrente y la pelota nacional tiene más movimiento. Carlos Manosalvas, jugador de Puembo, confirmó que “el equipo está preparado, hemos jugado todos los fines de semana; vamos a la carolina y practicamos. Lo importante es no perder el ritmo”, destacó.

Sin embargo, Puembo no cuenta con la participación de muchos jugadores jóvenes. “Son contados los jóvenes que hay. Habrá un 10% o un 20%, pero si no fuera por ellos ya se hubiera acabado la pelota nacional”, señaló Carlos.

Con un desempeño positivo en el pasado, la Selección de Pelota Nacional esperará contar con un plantel competitivo para alcanzar el oro. La Pelota Nacional aún tiene tiempo de vida, y con un incentivo dentro de los jóvenes, se interesarán en el juego. “El que no sabe aprende, y el que sabe enseña”, señaló Francisco Carrera.

Fuente: La Hora