Analizan crear áreas marítimas protegidas a gran escala en la Antártida

La Hora: 

La Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (Ccamlr) estudia crear áreas marinas protegidas a gran escala junto al continente más austral del planeta, indicó el martes su secretario ejecutivo, David Agnew.

“Estamos debatiendo el tema para resguardar estas áreas de cambios climáticos y asegurar que los ecosistemas en el Antártico son preservados de manera sostenible”, aseveró el responsable en la sede de la Cancillería ecuatoriana, en Quito.

De visita en Ecuador, país que aspira a integrar la Comisión próximamente, Agnew intentó zanjar las críticas dirigidas contra la Ccamlr por haber fracasado el año pasado -el séptimo consecutivo- en adoptar una amplia resolución para resguardar el océano del sur y no haber alcanzado un consenso en relación a áreas protegidas, cambio climático o transbordo pesquero.
Antecedentes 
Agnew recordó que “a lo largo de la historia del Ccamlr nos hemos enfrentado constantemente al reto del consenso”, aludiendo a que las resoluciones deben adoptarse por unanimidad. Y también que la primera área marítima protegida creada por la Comisión, en el Mar de Ross, en el océano Antártico, considerada la reserva más grande del mundo con cerca de 2 millones de kilómetros cuadrados, requirió seis años de deliberaciones.

Entre los proyectos que no han logrado aún el visto bueno de la organización, figuran el de crear una zona protegida en el mar de Weddell, propuesta por Alemania y que cuenta con el respaldo de la UE, que abarcaría 1,8 millones de kilómetros cuadrados libres de barcos pesqueros industriales y otras amenazas.

Agnew reconoció que ese mar y la península Antártica son las dos zonas más importantes bajo la lupa en estos momentos, y que los investigadores llevan cuatro años analizando, pero se mostró cauto a la hora de pronosticar un acuerdo próximo.

“Mi visión es que no puedes esperar que esto suceda inmediatamente, pero espero que llegue pronto, bajo mi mandato”, que expira en 2022.
Sobre el organismo
La Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos es un acuerdo internacional celebrado en la capital australiana, Canberra, en 1980, que entró en vigor en 1982 como parte del Sistema del Tratado Antártico.

Se encarga de regular la pesca de las especies del océano Austral, especialmente de la merluza negra, más conocida como bacalao de aguas profundas, centolla y kril.

La captura total de este ejemplar en el Antártico ronda en la actualidad las 15.000 toneladas, mientras que la de kril es de 350.000 toneladas, refirió Agnew.

Sobre la última especie, fundamental de la cadena trófica de los ecosistemas oceánicos, subrayó su “gran potencial”, a la par que advirtió de que su captura debe ser “bien gestionada y conservada”, con el fin de no dañar el ecosistema antártico; todos los animales dependen del kril como sustento.

Fuente: La Hora