Los préstamos de China «regresan» a una América Latina asediada por el Covid-19

ABC:

Los créditos de China a Latinoamérica habían disminuido drásticamente en los últimos cinco años, pero la emergencia de la pandemia está creando una nueva dependencia de la región hacia la potencia asiática.

Ecuador, uno de los países con peor situación financiera, ya en crisis antes de la llegada del virus, ha negociado con Pekín un crédito de 2.400 millones de euros, a pesar de que el presidente Lenín Moreno se había negado a basar el gasto en el fácil dinero llegado desde China, que era la política de su predecesor, Rafael Correa.

A finales de julio, el Gobierno chino anunció créditos por valor de 1.000 millones a la región para el acceso a vacunas y medicamentos «made in China». Una de sus vacunas la está probando en Brasil, que inicialmente se había distanciado de China con la llegada de Jair Bolsonaro al poder.

Las farmacéuticas chinas ganarán terreno

Las empresas chinas no solo habrán tendido miles de kilómetros de carreteras en Latinoamérica, embolsándose «de vuelta» los propios créditos chinos, sino que ahora además darán un salto cualitativo y podrán entrar en el mercado más sofisticado de los productos farmacéuticos, desplazando a las multinacionales occidentales, algunas de ellas estadounidenses.

Ese es el objetivo del crédito de 1.000 millones anunciado por las autoridades de Pekín en la reunión celebrada a finales de julio entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y China. El crédito dará a acceso a las vacunas y medicamentos que China está desarrollando para hacer frente al Covid-19.

Una de las vacunas, del laboratorio chino Sinovac Biotech, se está probando en miles de personas en Brasil, el segundo país del mundo después de Estados Unidos más afectado por la pandemia. La vacuna Coronavac está en fase 3, que es la última antes de la homologación.

Aunque en Brasil también se está probando la vacuna que desarrolla la Universidad de Oxford y la farmacéutica británica AstraZeneca, la autorización dada a la empresa china contrasta con la promesa que hizo Bolsonaro al llegar a la presidencia de limitar su relación con China. Las necesidades comerciales de Brasil han llevado a mantener los vínculos, que en el último año se han estrechado, con una visita de Bolsonaro a Pekín y la celebración en Brasilia de la cumbre de los BRICS.

Nuevos créditos a Ecuador

Desde 2005 China ha concedido a Latinoamérica créditos oficiales por valor de 137.000 millones de dólares, otorgados básicamente por el Banco de Desarrollo Chino y por el Banco de Importaciones y Exportaciones de China. Desde 2015, año en que concedió un total de 21.500 millones, China ha ido reduciendo sus préstamos a los países de la región: 10.600 millones en 2016, 6.200 en 2017, 2.100 en 2018 y 1.100 en 2019. En 2020 vuelve a haber un aumento: solo el negociado ya con Ecuador supone 2.400 millones de dólares.

Uno de los problemas que sufre Ecuador es su elevada deuda, cercana al 50% del PIB, generada por años de elevado gasto público, en parte con fin electoralista, durante las presidencias de Rafael Correa. Mientras el petróleo tuvo altos precios, no hubo dificultad para afrontar tanto el gasto y como el pago por el vencimiento de bonos, pero tras la caída del precio del crudo en 2014 el cuadro financiero ecuatoriano se descompuso.

Moreno quiso entonces aplicar una política de recortes, pactada con el Fondo Monetario Internacional a cambio de ayuda de ese organismo, pero protestas sociales en 2019 y la pandemia de 2020 han dejado al Gobierno de Quito sin margen.

Préstamos más transparentes

La crisis por el coronavirus ha obligado a Moreno a renegociar el plan acordado con el FM el año pasado, por valor de 4.200 millones de dólares, en unos nuevos términos que serán anunciados las próximas semanas. Al mismo tiempo, ha tenido que recurrir a China, pues esta le presta con un interés del 6%, frente a 40% que tendría que pagar si el país saliera al mercado a buscar crédito, algo que no ha hecho en lo que va de año (de hecho, en los últimos meses ha tenido que suspender el pago de intereses y esta semana ha acordado una renegociación de los bonos de deuda externa)

Los últimos préstamos chinos negociados por Correa supusieron para Ecuador 7.000 millones de dólares en 2015 y 2.200 millones en 2016, concedidos a cambio de petróleo a futuro. Moreno no quiso utilizar esa vía, pero cuando a finales de 2018 su situación financiera se complicó pidió únicamente 969 millones. Ahora, con el agua al cuello ha llamado a la puerta china con más insistencia.

A diferencia de lo que ocurría con Correa, la nueva deuda con China la asume directamente el Gobierno, en lugar de hacerlo la petrolera estatal Pedroecuador. Ello permitirá una mayor transparencia en su tramitación.

Fuente: https://www.abc.es/internacional/abci-prestamos-china-regresan-america-latina-asediada-covid-19-202008060124_noticia.html