Tres visiones de la gestión de Lenín Moreno en 2019

La Hora:

Este 2019 se convirtió en el más complejo para la gestión del presidente, Lenín Moreno, cuando el punto conflictivo que tuvo que enfrentar fue el paro del movimiento indígena, ocurrido la primera quincena de octubre, ya que terminó en una inusitada ola de violencia en el país que terminó en graves desmanes. 

Más allá de ese hecho en concreto, al hacer un balance de lo que ha significado la gestión de Moreno en el año que termina, el constitucionalista José Chalco y los analistas Oswaldo Moreno y Víctor Hugo Albán dan sus puntos de vista de lo que consideran positivo y negativo en la conducción del país. 

Criterios que van, en lo positivo, desde el respeto a la independencia de funciones y la lucha contra la corrupción, hasta, en lo negativo, la permanencia en el poder de cuadros correístas o su escaza capacidad de comunicar. Aquí sus criterios. (HCR)

José Chalco, constitucionalista
Lo positivo
°  “Ha buscado la institucionalización del Estado y se ha dado un importante espacio a la independencia de poderes, que tanto se necesita. Con esto se ha logrado recuperar espacios de libertades y que las personas vuelvan a confiar en las instituciones, tanto del poder judicial, como del Legislativo, entre otras, que permiten hablar de un país que tiene una visión democrática y constitucional, donde ya no hay la intromisión directa de un Presidente que, obviamente, afecta a la buena marcha del Estado”.

Lo negativo 
°  “Hay incapacidad de separarse de ciertos rezagos dañinos de funcionarios del Gobierno anterior. En todas las instituciones se siente eso, no solo en los (mandos) visibles sino en mandos medios que conservan una tendencia correísta. Eso no permite consolidar las buenas ejecutorias en el mismo marco de la búsqueda por garantizar libertades y democracia, lo que ha generado que reciba ciertas presiones que no ha permitido pensar más en función y con visión del Estado”. 

Oswaldo Moreno, analista político 
Lo positivo 
°  “Al revocar el Decreto 883 demostró que hubo una predisposición de pensar en el país. El diálogo con diversos sectores representa una política de los países que defienden la democracia y, en lo político, esa cercanía con algunos sectores que de cierta manera se sentían reprimidos durante el correísmo, como la prensa o los partidos de derecha. También se mantiene la red de salud pública intacta que no tiene nada que envidiar a la de Latinoamérica”. 
 
Lo negativo
°  “Tiene un grave problema de comunicación. Si en lugar de dar el mensaje ‘Correa al diablo’ y habla más de lo que el Gobierno hace mejor, le iría bien. Veo como negativo no haber renovado ciertos cuadros en la conducción política y económica y eso se refleja en la recesión que lleva tres años, en que María Paula Romo (ministra de Gobierno) siga a cargo en lo político. Además, ha creado una suerte de “mártires” en el correísmo. O también haber tomado una medida en la que estábamos de acuerdo en el fondo, pero no en la forma (Decreto 883)”. 

Víctor Hugo Albán, analista económico 
Lo positivo 
°  “Ha tratado de solucionar los problemas más álgidos dentro de ámbito y competencia como Ejecutivo. Como por ejemplo, el manejo de la parte presupuestaria, ya sea endeudándose, ha salido adelante poco a poco. También ha tratado de corregir errores del Gobierno anterior como es la corrupción, y que si bien no ha logrado corregirlo todo, ya que sigue habiendo corrupción, se ha avanzado en la lucha contra ese mal. Hay que destacar también esa intención de dar un cambio de rumbo en la parte socioeconómica del país”. 

Lo negativo
°  “Lamentablemente sigue administrando el país con un ‘club’ de amigos y no la ha importado la parte técnica. Se ha rodeado de ministros ‘guaguas’ y ha dejado de lado a gente de experiencia que sabía cómo negociar con los organismos internacionales, para obtener financiamiento. Ha cometido errores notorios o significativos como la no negociación con los chinos, lo que representa millones de millones de pérdidas para Ecuador”.

Fuente: La Hora