Kamala Harris pacta con México un acuerdo para el desarrollo de Centroamérica

La Vanguardia:

Con mascarilla ella y a cara descubierta él, la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se saludaron ayer con la mano en el pecho para intentar reducir la distancia que separaba a ambos líderes y, metafóricamente, a ambos países tras las buenas relaciones trabadas por el político mexicano con el expresidente Donald Trump.

Ambos mandatarios presenciaron en Ciudad de México la firma de un acuerdo bilateral de cooperación con el que la nueva Administración demócrata pretende combatir las causas de la inmigración irregular procedente de América Central, al alza desde que se producjo el relevo presidencial, una situación que ha abierto un frente inesperado a la Casa Blanca.

El memorándum permitirá reforzar y ampliar a Guatemala varios proyectos agrícolas y un programa de becas para jóvenes impulsados por el Gobierno de México que actualmente se ofrecen en Honduras y El Salvador. Ambos países se enfrentan a “algunos problemas comunes” ligados a la inmigración irregular y es “importante” demostrar que trabajan para “mejorar las condiciones de vida de nuestros vecinos”, destacó Ricardo Zúñiga, enviado especial del presidente Joe Biden para la región.

Otros acuerdos alcanzados entre ambas delegaciones durante el viaje de Harris, el primero al extranjero, consisten en la reactivación del diálogo económico de alto nivel entre ambos países, poner en marcha grupos de trabajo conjuntos sobre criminalidad transfronteriza y ayuda forense para ayudar a resolver desapariciones. Washington, además, apoyará a México para aplicar la nueva reforma laboral, que garantiza la libertad sindical y condiciones más justas. El Gobierno estadounidense, que acaba de donar millones de vacunas contra la covid a México, trabaja también con grandes corporaciones del país para crear oportunidades en los países de Centroamérica.

Solo en abril, 178.120 personas intentaron cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, la cifra más alta en ese mes desde el 2000. Tras años de fuerte caída, en los últimos tiempos el número de mexicanos que emigran a Estados Unidos ha vuelto a aumentar, una situación que los rivales del presidente López Obrador, cuyo partido político sufrió este domingo una severa derrota electoral, atribuyen al fracaso de sus políticas.

Ocasio-Cortez censura a la vicepresidenta y denuncia el papel desestabilizador de su país en América Latina

México era la segunda y última parada del viaje de la vicepresidenta a Centroamérica. La víspera había pasado por Guatemala, donde anunció la creación de un grupo de trabajo anticorrupción para actuar en la región y 40 millones de dólares en ayudas para la educación y empoderamiento de niñas y mujeres indígenas. En presencia del presidente Alejandro Giammattei, Harris imploró a los inmigrantes que no vayan por libre a la frontera.

“No vengáis, no vengáis. Estados Unidos va a seguir aplicando la ley y defendiendo las fronteras. Hay métodos legales por los que la inmigración puede y debe producirse”, dijo con el rostro serio, enfatizando cada sílaba. “Si venís a la frontera, os rechazaremos”, insistió, recalcando el compromiso de su Gobierno de ampliar las vías de acceso legales a Estados Unidos y combatir las causas de la inmigración.

Es el mismo mensaje que Biden lanzó ya en marzo, cuando la llegada de miles de menores indocumentados a la frontera con México provocó una crisis humanitaria, para intentar disipar la imagen de que la llegada de una administración demócrata equivalía a una apertura de las fronteras. En boca de Harris, hija de inmigrantes, un estudiante jamaicano y otra india que se conocieron en Berkeley (California), el mensaje fue criticado con especial dureza, tanto por miembros de su propio partido como por algunas organizaciones humanitarias.

“Decepcionante”, tuiteó la congresista progresista Alexandria Ocasio-Cortez. Buscar asilo en la frontera de Estados Unidos es “cien por cien legal”, recordó la neoyorquina antes de recordar el papel de Estados Unidos en “los cambios de régimen y la desestabilización de América Latina” durante décadas. “No puedes incendiar la casa a alguien y luego acusarle de huir”.

“No vengáis, no vengáis; si venís a la frontera, os rechazaremos”, dice Harris a los potenciales inmigrantes irregulares

“Es descorazonador escuchar esas palabras viniendo de la vicepresidenta Harris”, respondió la asociación Raíces, una de las principales asociaciones que trabajan con inmigrantes en Texas. “Después de escuchar” las historias de por qué viajan a Estados Unidos, “ninguno de nosotros habríamos tenido corazón para decirles ‘no vengáis’”. “No es ilegal pedir asilo. Es inmoral no ver a las personas ­como seres humanos forzados a huir o ver a sus hijos morir”, replicó la organización religiosa Interfaith Immigration Coalition.

Harris se reafirmó en su enfoque. “Estoy convencida de que todos o casi todos los problemas de la frontera tienen que ver con la situación de estos países. La mayoría de la gente no quiere irse”, explicó al término de sus reuniones en Ciudad de México, donde se entrevistó también con empresarias y líderes sindicales. “Si damos esperanza a la gente de que va a llegar ayuda, harán lo que prefieren, quedarse en casa”, argumentó, admitiendo que no hay soluciones rápidas ni fáciles. “Si es una prioridad para nosotros lo que ocurre en la frontera, debemos entender cuál es la realidad que les lleva a irse”.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/internacional/20210609/7515256/harris-pacta-mexico-acuerdo-desarrollo-centroamerica.html