La izquierda acaricia el poder en Perú

La Vanguardia:

Pedro Castillo asegura una y otra vez que no se considera marxista. Pero lo cierto es que el ideario y el programa electoral de su partido, Perú Libre, es abiertamente comunista. Castillo, un maestro rural de 51 años, está a punto de dar la gran sorpresa en Latinoamérica y proclamarse presidente del país, si se confirma la ventaja que anoche ostentaba sobre la ultraderechista Keiko Fujimori.

No obstante, a pesar de que ayer apenas faltaba un 3% de los votos por escrutar tras la segunda vuelta del domingo, aún no se puede asegurar que el marxismo gobernará el segundo país productor del mundo de cobre y plata, o el mayor productor de harina de pescado. Precisamente, las multinacionales mineras y extractivas están en el punto de mira de Castillo, que pretende renegociar los contratos con las empresas que explotan los ricos recursos naturales de Perú, al estilo de lo que hizo Evo Morales cuando llegó a la presidencia de Bolivia en el 2006.

La líder derechista ya denuncia fraude aunque la estrecha diferencia aún no permite dar un ganador

Con el 97,4% escrutado, Castillo lograba el 50,22% de los votos frente al 49,78% de Fujimori. Aunque el margen sigue siendo muy ajustado, el sindicalista ha ido poco a poco aumentando la diferencia, que anoche ya superaba los 75.000 votos. Sin embargo, no está previsto que hoy se anuncie el vencedor pues todavía falta contar unos 450.000 votos, la mayoría del extranjero pero también de remotos lugares altoandinos y selváticos, y hay unas 300.000 papeletas impugnadas.

En general, ambos candidatos se han mostrado cautos y solo han usado la retórica para defender sus posiciones, sin hacer ningún llamamiento a movilizaciones masivas, como sucedió en otras ocasiones y como se podía prever que pasaría ante el clima de confrontación de una campaña que ha evidenciado una extrema grieta política.Lee también

A woman arrives to casts her vote at a polling station in Tacabamba, Cajamarca region, north east of Peru, on June 06, 2021. - Peruvians face a polarising choice between right-wing populist Keiko Fujimori and radical leftist Pedro Castillo when they elect a new president, in a country looking forward for a return to normalcy after years of political turbulence. (Photo by Ernesto BENAVIDES / AFP)

Fujimori es quien se ha mostrado más nerviosa, viendo como Castillo araña votos, y a última hora del lunes compareció ante la prensa para denunciar un “fraude sistemático”. La hija del dictador encarcelado Alberto Fujimori, de 46 años, aseguró que “hay una clara intención de boicotear la voluntad popular”, aunque el único sustento de sus palabras fue un puñado de irregularidades en algunas actas de votación.

Mientras tanto, Castillo ha guardado silencio y se ha limitado a hacer balconazos , saludando a sus seguidores desde el balcón de su sede de campaña en Lima. El lunes denominó la espera de los resultados como “vigilia histórica” y se limitó a difundir un comunicado en el que pedía a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que “custodie la seguridad de la información de los votos al procesarlos y publicarlos”.

Los mercados no parecen estar demasiado preocupados ante el discurso marxista de Castillo. Aunque el sol, la moneda peruana, se hundió el lunes por la incertidumbre, ayer se recuperó después de que el candidato, en otro comunicado, tranquilizara a los inversores, comprometiéndose a seguir pagando la deuda del país y a mantener la independencia del banco central. “Mantendremos un diálogo abierto y amplio con diversos sectores empresariales y con empresarios honestos que juegan un papel fundamental en la industrialización y desarrollo del país”, afirmó Castillo. De momento, Marx y Lenin no parece que estén por resucitar en Perú.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/internacional/20210609/7515474/marxismo-acaricia-poder-peru.html